Posts etiquetados ‘banca’

Crisis de deuda soberana?

Publicado: 11 febrero, 2016 en Economía
Etiquetas:, , , , , ,

Desde hace algunas semanas las bolsas no paran de bajar. Los grandes medios lo achacan a la bajada del precio del petróleo y a la ralentización de la economía China. Algunos se preguntan si el hecho de que el petróleo baje no es bueno para la economía de EEUU y de la UE, ya que hace más competitivo a sus empresas; si el hecho de que la economía China se ralentice tiene realmente tanta influencia.

En mi opinión, lo que más preocupa a los mercados no es ni una cosa ni la otra, aunque ambas tienen incidencia sobre la causa real del miedo: la deuda soberana.

debt

Los niveles de endeudamiento de los países desarrollados han alcanzado un nivel poco menos que insostenible (conviene mirarlo en % de deuda con respecto a PIB). En anteriores situaciones similares, lo que hacían los gobiernos para corregir este desequilibrio era provocar inflación mediante la bajada de tipos de interés por parte de los bancos centrales. El tirón de la demanda post-crisis hacía su propio trabajo y al subir el IPC la deuda quedaba disimulada entre los nuevos datos de PIB, que crecía en términos absolutos porque se evalúa en su propia divisa, que queda “devaluada” por el efecto inflacionista.

El problema actual es que no hay suficiente demanda (en parte por el envejecimiento de la población) y, por más que han probado a bajar los tipos de interés, la inflación no llega. La situación ha llegado a un punto en el que los tipos de interés regulados por los bancos centrales están tan bajos (para forzar inflación) que hacen que el interés de los bonos emitidos de deuda soberana entren en terreno negativo. Esta situación es ilógica desde cualquier punto de vista, y peligrosa a largo plazo, ya que significa que los inversores pagan a aquellos a los que les dejan el dinero.

El hecho de que se estén manteniendo intereses negativos sólo se explica por tres motivos, a cada cual más peligroso:

-Los tipos de interés tan bajos regulados por el BCE que hacen que los bancos dispongan de créditos prácticamente gratis.

-La tasa del 0.3% que impone el BCE a los bancos por el dinero depositado hace que rentabilidades negativas, pero menores a ese porcentaje, sean más convenientes que la propia divisa depositada. Esto es forzar a los bancos a comprar deuda soberana con los créditos previamente concedidos. Además, los propios bancos centrales están comprando deuda por su cuenta con los planes QE para dar más sensación de que hay demanda.

-La especulación que se está generando en el corto plazo, ya que hay inversores que esperan que bajen aún más los tipos, aún más el interés de los bonos, y esperan sacar dinero vendiendo la renta fija que están adquiriendo ahora a precios más altos en el futuro. Esto último está generando situación típica de burbuja.

La bajada del precio del petróleo ha llegado sólo para dar la puntilla al sistema, ya que hará que bajen los precios de los demás productos y servicios que dependen del petróleo para su elaboración; por lo que generar inflación resulta imposible. El nivel de deuda no bajará por el efecto de la inflación, y los programas de austeridad no son, ni de lejos, suficientes para frenar el aumento de la deuda, ya que ningún país ha soñado siquiera con entrar en superávit (la única forma conocida de reducir deuda sin bajar el precio de la moneda que la soporta). La salida de esta historia no está nada clara, y seguramente será dramática con efectos hiperinflacionistas cuando realmente se produzca la subida de inflación que tanto buscan los gobiernos y que no es probable que consigan en el corto-medio plazo. Este escenario es lo que realmente asusta a los mercados porque no se sabe cómo se volverán a reajustar los parámetros económicos ni lo que se llevarán por delante.

 

crisis

Anuncios

Hoy he visto en los medios que el Eurogrupo presta 100.000 millones al FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, dependiente del gobierno), para que éste pueda recapitalizar las entidades que están, digámoslo claramente, quebradas o a punto.

En este artículo de Juan Ramón Rallo se analiza, rápidamente pero con seriedad, lo que eso significa, pero a mí me ha dado por pensar ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Me inclino a pensar que en un 90% se puede atribuir la responsabilidad de este DESASTRE a las cajas de ahorros. El artículo está en pasado porque voy a escribir la situación de las cajas antes de la debacle, ahora puede ser algo diferente.

Las cajas de ahorro eran unas entidades que se caracterizaban por ser entidades de carácter fundacional que no tenían dueño. Se decía que los dueños eran los depositantes de dinero en las mismas, lo cual es una bobada, pues el dueño de una cosa suele tener derecho a decidir qué quiere hacer con ella; y en las cajas de ahorro, en la práctica, los que decidían lo que se hacía con ellas eran los partidos políticos, corporaciones locales y regionales (gobiernos) y sindicatos.

Las cajas de ahorro eran entidades sin ánimo de lucro, osea que no podían repartir dividendos, porque no tenían accionistas. En vez de eso los beneficios se tenían que repartir en “obras de acción social”. En la práctica, eso significaba que los consejos de administración (anteriormente referidos como partidos políticos, gobiernos y sindicatos) se esforzaban al máximo para reducir los beneficios contables (inflando los sueldos de todo el mundo, trabajadores de a pie incluidos por cuenta de los sindicatos, inflando los gastos siempre gastados en otras entidades amigas e inflando las pensiones y planes de pre-jubilación de todo el personal, siempre los del consejo de administración a la cabeza), eso suele pasar en todas las entidades que tienen un consejo de administración, lo que pasa es que en las entidades con ánimo de lucro los dueños pueden controlar al consejo de administración, en las cajas no.

Además, los beneficios que sí que se declaraban se repartían en “obras de acción social”, que solían ser asignadas a fundaciones de los amigos de los gestores, ya fueran de políticos para actos de campaña, de amigos para financiar empresas, de sindicatos para dar cursillos, o de ayuntamientos para arreglar tal cosa o tal otra -que generalmente también se le adjudicaba la obra a otro amigo de alguien de por allí-. Siempre se hacía de tal manera que, por más que se barriera el dinero de acá para allá, quedaba todo dentro de casa. Eso sí, llenaban las calles de carteles cada vez que arreglaban la fachada de una iglesia, o que ponían un banco (de los de sentarse) en la plaza de un pueblo, o que financiaban unas jornadas sobre la cultura andina con carpas absolutamente inútiles en la plaza mayor de alguna cuidad (siempre, como digo, adjudicando estas tareas a gente amiga que al final se quedaba el dinero). Esto conseguía que la gente estuviera contenta, porque, según su perspectiva, las cajas hacían cosas buenas por los pueblos o las ciudades, y lo hacían gratis. Así que la gente confiaba en ellas y dejaba allí su dinero depositado y con una sonrisa.

Todo esto derivó, como no podía ser de otra forma, en una gran cantidad de pajarillos picoteando del lomo de las cajas de ahorro. Todos metidos en los consejos de administración enchufados por éste o por aquél. Todos querían seguir comiendo de gratis, de una cosa “tan buena” y todos querían seguir barriendo para su lado de la casa. Antes del estallido de la crisis, con la burbuja en plena hinchazón, todos los integrantes de esos consejos vieron con buenísimos ojos que se pudiera aprovechar la coyuntura para que las cajas hicieran aún más caja, y así hubiera más que repartir. Además algunas empresas relacionadas con el ladrillo, y propiedad de amiguetes de los integrantes de esos consejos o de quien los había puesto allí, tenían necesidades de financiación cada vez más acuciantes. Las cajas, cargadas de gestores que no tenían ni idea de otra cosa que no fuera picotear, se metieron en camisas de once varas. Su gestión se reveló igual de eficiente que un molinillo de la feria para dar aire. No quedó prácticamente ni una en pie. Y  arrastraron con ellas a otras entidades que no tenían mucha fortaleza y cuya gestión tampoco es que fuera brillante. Y además, en los consejos de administración, todos esos pájaros que por allí andaban, en vez de volar se convirtieron en aves de rapiña. Tan acostumbrados como estaban a vivir de picotear siguieron desgarrando el cadáver putrefacto de sus respectivas cajas, asignándose pensiones y sueldos escandalosos, con la diferencia de que la situación ya no era la misma de antes, y la gente común ahora ya no ve los carteles de la “obra social” en las plazas de su pueblo y además allí donde huele a dinero aparecen 250 periodistas a preguntar de dónde ha salido, porque no abunda.

La solución adoptada por los políticos (no olvidemos que eran la parte más representada en los consejos de administración, pues los gobiernos también los controlan ellos) hasta ahora ha sido meter la mierda debajo de la alfombra, fusionar unas cajas con otras, jugar al despiste, espantar a algún que otro buitre y hacer como que no pasaba nada. Pero ya no se ha podido hacer durante más tiempo. Hay que sacar la basura. Ahora parece que se tapa el agujero con un dinero que nos prestan a todos (al gobierno) desde Europa y que todos nos vemos obligados a prestar a las cajas. 100.000 millones ni más ni menos. Lo de meter a los responsables de esto en la cárcel es tan inverosímil que a nadie se le pasa ni por la cabeza. No habría cárceles suficientes en España. Esperemos al menos que el modelo de las cajas de ahorros, cargado de tan buenas intenciones, pero con tanta ingenuidad y tanta estupidez, no se repita en el futuro para no tener que  lamentar otra catástrofe como la actual.


Ahondando un poco más en la naturaleza del dinero, hoy veremos en las Lecciones de Economía para Víctimas de la LOGSE la manera en que se crea el dinero.

Los bancos centrales.

Los bancos centrales son instituciones públicas. Cada moneda (antes cada país) tiene su propio banco central, que se encarga de la política monetaria de la zona donde está implantada la moneda. La política monetaria básicamente incluye dos cosas: la regulación de los tipos de interés y la regulación de la cantidad de dinero en circulación, y las dos cosas están íntimamente relacionadas.

¿Cómo se pone el dinero nuevo en circulación?

Lo primero que nos imaginamos es que el banco central, si decide que tiene que haber menos dinero en circulación pues coge dinero que haya por ahí y lo quema, y si decide que tiene que haber más pues imprime billetes y los reparte.

Ésto de ninguna manera es así. El problema de hacer eso sería que el dinero que quemase pertenecería a alguien, al cual empobrecería injustamente, y que el dinero que repartiera se lo tendría que dar a alguien, al cual enriquecería injustamente. ¿Qué es lo que hace entonces para regular la masa de dinero en circulación si no puede sacar o meter dinero al sistema directamente? Pues introducirlo o sacarlo en forma de deuda, de crédito con los otros bancos. Cuando quiere introducir dinero en el sistema ofrece crédito a los bancos, de esa manera ellos pueden adquirir dinero líquido y prestarlo a las demás partes del sistema (posteriormente lo tendrán que devolver más los intereses, con lo que no se está regalando dinero a nadie). Si quieren retirar dinero del sistema simplemente dejan de dar crédito y los bancos van pagándole al banco central la parte del crédito que tienen que amortizar según vayan venciendo los plazos con lo que a ellos les van pagando sus deudores, así el dinero sale del sistema.

¿Cómo influye en esto el tipo de interés? Pues bien sencillo, cuando el banco central quiere introducir dinero en el sistema, los bancos no están obligados a aceptar la deuda por que sí, así que el banco central baja los tipos de interés que les exige a los otros bancos para que ellos puedan sacar más beneficio prestando ese dinero. De esta manera a los bancos les interesa pedir esos créditos para hacer negocio, los piden y entra dinero al sistema. Si, por el contrario, se quiere reducir la masa monetaria se suben los tipos y así todo el mundo se ve menos incentivado a endeudarse.

Un poco más sobre bancos.

Como ya dijimos en lecciones anteriores, el principal negocio de los bancos es prestar dinero. Ellos consiguen el dinero a un tipo de interés (ya sea del banco central, de clientes depositarios o de otros bancos) y lo prestan a otro tipo de interés un poco mayor para cubrir sus costes y tener su beneficio. Los bancos no pueden tener pérdidas más que en momentos muy puntuales y cortos. Si tienen pérdidas acaban quebrando, como cualquier otra parte del sistema, pero si quiebran los bancos arrastran a muchos más que si quiebra cualquier otra parte del sistema, por eso se tiende a protegerlos más. Si los bancos no pagan lo que deben a los otros bancos, al banco central o a sus clientes, los hacen quebrar también. Por eso es tan raro ver a un banco quebrar. Ése es el motivo también de que no se puedan perdonar las deudas de los insolventes, que si alguien no pague se le embargue la casa o de que el banco no te dé un crédito si no está bastante convencido de que se lo vas a poder devolver.

Alguien podría pensar: “Si el banco central puede seguir prestando dinero indefinidamente, creándolo de la nada ¿ por qué no lo hace?, así no quiebra nadie, así se acaba la pobreza, si no le pagan a él pues concede otro crédito y listo”.
Los bancos centrales se han creado para evitar que esto pase (ya que supondría la quiebra total del sistema), como veremos en el siguiente punto.

¿Para qué tiene que controlar un banco central la cantidad de dinero que hay en circulación?

Como ya hemos dicho antes, los bancos centrales se encargan de crear el dinero en forma de crédito. Como vimos en otras lecciones, en los mercados rige siempre la ley de la oferta y la demanda, el dinero es un producto más y tiene sus propios mercados. Si hay mucho dinero en circulación la gente le da poco valor , y si hay poco dinero en circulación la gente le da más valor. Esto influye decisivamente en la inflación, en el precio de las cosas. Si la gente cree que el dinero vale  poco pedirán más dinero por sus cosas (los precios subirán) y si la gente cree que el dinero vale mucho pedirán menos dinero por sus mercancías (los precios bajarán). Los bancos centrales son los encargados de que el precio de las cosas no se dispare, de que el dinero siga teniendo valor. La única manera en que eso se puede hacer es controlando la cantidad de dinero total en circulación. Por eso no pueden dar créditos indefinidamente, perdonar las deudas, etc, ect, porque si hicieran eso se provocaría una hiperinflación y el dinero dejaría de tener valor

Estos niños están jugando con billetes de marcos alemanes entre la primera y la segunda guerra mundial. Allí se dio el fenómeno de la hiperinflación y fue una de las principales causas de la segunda guerra mundial, por eso se controla tanto que no vuelva a repetirse. La gente encendía las chimeneas con billetes, ya que valían menos que la madera, y tenían que ir a recoger su sueldo con carretillos.


Ésta es la segunda entrega de las Lecciones de Economía para Víctimas de la LOGSE.

Intentaré empezar como suelo hacer, definiendo aquello sobre lo que pretendo hablar:

¿Qué es el interés?

El interés es definido habitualmente como “el precio del dinero”. Este término es bastante confuso para los que no han oído en su vida nada sobre economía. En realidad lo que le falta es el apellido “en el tiempo”. El precio del dinero en el tiempo significa que, cuando tú pides a alguien dinero, ese alguien te lo deja a cambio de que le devuelvas más. ¿Cuánto más? Pues depende del interés que se pacte/acepte/compre. A mayor interés, más dinero tendrás que devolver a quien te lo prestó. Al final el dinero no deja de ser otro producto al que se le puede poner un precio y se puede vender, como las demás cosas, solo que no se paga en el momento de la transacción, se paga en el futuro.

Tasa Anual Equivalente y conceptos similares.

El interés, expresado de una manera bruta, sería el porcentaje de dinero que tienes que añadir a la cantidad que te prestaron para saldar la deuda cuando ésta venza. Si te dejan 100 euros y el interés bruto es un 3% tendrás que devolver 103 euros. Normalmente el interés no se expresa de esta manera, ya que cuando pactas/aceptas/compras un crédito, además de decir la cantidad de dinero que necesitas en el presente se acuerda el interés y la fecha en que vas a ir realizando los pagos y de qué manera los vas a ir haciendo. Como no es lo mismo pagar un 1% en un mes que en un día o en un año, se utiliza el término TAE, o tasa anual equivalente, que sería el interés que estás pagando por cada año que el dinero prestado sigue prestado.

Para explicar esto de la manera más sencilla posible voy a poner unos ejempos:

  1. Pides un crédito de 1000 € a devolver al cabo de un año y al 3% TAE. Al cabo de ese año pagas 1030 € y la deuda queda saldada. El interés bruto que has pagado también ha sido un 3%.
  2. Pides un crédito de 1000 € al banco a devolver al cabo de 6 meses al 3% TAE. Al cabo de esos 6 meses pagas 1015 € para saldar la deuda. Pagas la mitad de ese 3% TAE, porque solo has tenido la deuda contraída medio año y la TAE es para un año entero.
  3. Pides un crédito de 1000 € a devolver al cabo de dos años y al 3% TAE, pagando los intereses cada año. El primer año pagarías 30€ y al cabo de dos años pagas 1030 € y la deuda quedaría saldada. Aquí el interés bruto sería un 6%, ya que pagas 60€, pero has pagado un 3% cada año, de ahí que se utilice el % TAE.
  4. Pides un crédito de 1000 € a devolver al cabo de dos años y al 3% TAE, pagando todo al final de los dos años. Cuando tuvieras que saldar toda la deuda transcurridos esos dos años tendrías que pagar 1060,90€ ¿De dónde han salido esos 90 céntimos? Sería el dinero que estarías pagando por los 30€ de interés que generaste el primer año pero que no pagaste hasta el segundo, con lo cual esos 30€  fueron otra deuda nueva por valor de 30€ y duración de un año, que al 3% aunal genera 0.90€. El interés bruto en este caso sería 6,09 %, sin embargo la TAE seguiría siendo del 3%.

Creo que con estos ejemplos ya podría el lector calcular cuánto valdrían otros créditos conociendo la TAE, el plazo de vencimiento de cada parte de la deuda y la cuantía de la deuda en cada momento. El banco te va a cobrar siempre por la cantidad de dinero total que le debas (el principal), y el % TAE se aplica por cada año que tengas esa deuda contraída.

Siempre que se hable de un interés de manera genérica, todo el mundo entiende que es anual (en %TAE), así se puede comparar de manera objetiva el precio de cada deuda independientemente de cómo se hagan los pagos o de cuánto dinero se deba. También se utilizan tasas anuales para comprar rentabilidad de inversiones.

Variables que influyen en el interés.

Las variables principales que influyen en el interés (entendiéndolo ya como %TAE cada vez que salga en el artículo) que alguien tiene que pagar por tener el dinero que le han prestado son las siguientes:

  • La principal variable es el riesgo de impago, que está relacionada con las que vendrán a continuación. El riesgo de impago también se suele expresar en porcentaje, y sería la probabilidad de que el deudor no pudiera o quisiera hacer frente a los pagos que debería según lo acordado. Los bancos lo calculan en función de los ingresos y gastos previstos de la persona/entidad a la que prestan el dinero.
  • También influye el dinero o bienes que ya posees, ya que aunque no puedas pagar con dinero podrías venderlos para obtenerlo y hacer frente a la deuda.
  • El tipo de interés del banco central o inter-bancario, digamos que sería el precio al que el banco está consiguiendo el dinero para prestárselo al cliente. Un banco nunca debería prestar dinero a un interés más bajo del que a él le cuesta conseguirlo, ya que perdería dinero en el momento en que vencieran los dos préstamos (en el que el banco es deudor y en el que es acreedor). Si hiciera eso el banco quebraría.
  • El tiempo que el deudor va a tener la deuda contraída. A mayor tiempo, mayor interés. Esto se justifica por la incertidumbre. Aumenta el riesgo de impago con el tiempo. Es más probable que alguien a quien vas a prestarle 1000 € el día 28 del mes te los pueda devolver al cabo de una semana (cuando haya cobrado) que si le prestas esos 1000 € para que te los devuelva dentro de un año (que puede que ya ni tenga trabajo y se lo haya gastado todo).
  • La utilidad que pretenda darle el cliente al dinero. Si pretendes comprar algo tangible con ese dinero, que puede ser fácilmente vendible en caso de que no pagues, recuperando el dinero que el banco te prestó para comprarlo, entonces te cuesta menos el crédito que pides. Si pretendes invertirlo en algo que te pueda dar beneficios; cuánto más seguro sea el beneficio (menos riesgo tenga) menos te costará conseguir el dinero.
  • La cantidad de dinero que pidas. A igualdad de las otras variables, si pides más dinero te cobrarán más interés por él. También tiene que ver con el riesgo que está asumiendo el banco por dártelo.
  • El mercado. Como ya he dicho antes, el dinero pasa a ser un producto más, que se puede comprar (adquirir deudas) y vender (liquidar deudas). Nadie compra más caro que lo que entiende que se paga en el mercado y nadie vende más barato,  por lo que influyen los precios a los que los otros bancos estén prestando el dinero para que el tuyo te fije el interés a ti.
  • Hay otras variables que influyen en el interés (ciclo económico, localización, situación del banco…), pero creo que se pueden relacionar o incluir en las que he puesto arriba. De todas maneras, si alguien cree que me dejo alguna le agradecería que me lo pusiera en un comentario.

Justificación ética para inconscientes y/o perroflautas.

El motivo por el que me decidí a escribir toda esta   serie de artículos fue porque vi a unos individuos de los  concentrados desde el 15-M en la tele pidiendo  que  se prohibieran los créditos con interés.  Añado  esta sección al artículo para explicar por  qué eso  no puede pasar ni pasará jamás. Si habéis  sido  capaces de deducirlo vosotros solos con lo  que ya  habéis leído, no hace falta que sigáis  leyendo más.

Si los bancos, o los acreedores en general, no pudieran cobrar interés por la deuda, se acabaría el mundo. Tal y como hoy lo conocemos. Directamente nadie prestaría el dinero a nadie (excepto tal vez familiares y muy pocos amigos si realmente lo necesitas). Nadie presta dinero a otro para que se lo gaste si no va a obtener nada a cambio, para eso ya podría gastárselo él. ¿Para qué voy a prestarte yo dinero a ti para comprarte un coche pudiendo tener yo dos coches en vez de uno?

Hay que entender que cuando prestas dinero a alguien siempre cabe la posibilidad de que no te lo devuelva. Cada deuda que no es devuelta la tienen que pagar los otros deudores, o el banco quiebra (la suma de todos las entradas de dinero menos las salidas no puede ser negativa). La pagan incluida en el interés que el banco les fijó.

Los bancos también tienen que hacer sus propios pagos. Tienen empleados que cobran sueldos. Tienen gastos por mantenimiento de sus sistemas, edificios, etc. Los clientes tienen que pagar esos gastos con lo que pagan de interés. Si los intereses no pueden cubrir esos gastos el banco quiebra.

Los bancos o acreedores tienen también que hacer frente a sus propios pagos, el dinero que tienen prestado es dinero del que ya no pueden disponer, hasta que venza la deuda. Si no pueden hacer frente a los pagos presentes se les considera quebrados, con lo que su riesgo de quiebra aumenta cada vez que hacen un préstamo. Ese riesgo también va incluido en el interés.

El dinero que se presta es, en muchos casos, prestado para invertirlo y sacar un rentabilidad mayor que el propio interés que se paga al banco por ese dinero. Es justo que si alguien te deja algo que es suyo para que tú le saques un beneficio reciba parte de ese beneficio a cambio. Comprarte una casa y disfrutar de ella también se puede entender como un beneficio. Recordemos que si el banco no nos prestara el dinero para comprar esa casa, tendríamos que estar ahorrando 40 años (y pagando un alquiler a la vez) antes de poder comprarla e irnos a vivir a ella. Gracias al banco esos 40 años se reducen considerablemente.

Si se pudiera pedir dinero gratis (a interés 0)  todo el mundo pediría todo el dinero que pudiera para disponer de él y en caso de no gastarlo volver a devolverlo al vencimiento. Incluso si ya lo hubiera gastado al vencimiento y no pudiera pagar, para saldar esa deuda pediría otro crédito, que también sería gratis, para pagar el primero. Nadie tendría ningún afán por trabajar ni hacer cosas para vender a los demás, porque, total, el dinero lo podrían obtener en el banco.

Como fácilmente se puede ver, no cobrar interés por el dinero no tiene sentido. Incluso dejar los tipos de interés bajos durante bastante tiempo y en periodos de bonanza económica, hace que se den situaciones parecidas a algunas de las enunciadas arriba y precipitan crisis enormes (como la que tenemos ahora). Así que lejos evitar crisis poniendo el interés a cero, lo que se conseguiría sería vivir en una crisis absoluta y permanente.

Un saludo y gracias por el tiempo que os habrá robado el artículo.


Aquí está la primera entrega de las Lecciones de Economía para Víctimas de la LOGSE.

Como dice el título de este artículo, esto es la introducción, así que cualquiera puede entenderlo y casi no parecerá ni que estemos hablando de economía. Pero en realidad es la base sobre la que se construye toda la economía.

¿Qué es el dinero?

Bueno, en principio esta pregunta parce fácil, es lo que llevamos todos en la cartera/bolsillo y lo que utilizamos para comprar cosas. Cierto. Pero, ¿qué representa?¿por qué nos dan cosas a cambio de papel y de trozos de metal que por sí solos no tienen valor?

Esta respuesta también es sencilla, pero no es tan evidente. La gente vende cosas a cambio de dinero simplemente porque saben que otro alguien les dará también a ellos otras cosas por ese dinero. El dinero es confianza. Sirve para valorar las cosas de una manera más objetiva que el trueque, además no se estropea, ni siquiera hace falta sitio para guardarlo, porque ahora mismo el dinero es, además de los billetes y las monedas, datos. El dinero principalmente es datos bancarios que están en ordenadores, no existe físicamente ni existirá más allá de unos bits, unas señales eléctricas en un disco duro. El dinero sirve para valorar las cosas en un momento determinado y en una situación determinada. Lo que hoy vale una cantidad, mañana puede valer otra y en otro sitio puede valer otra cantidad diferente. Incluso en el mismo sitio y en el mismo momento dos personas pueden comprar la misma cosa por distinta cantidad de dinero y los dos creer que están pagando por ello lo que es justo. Así que el dinero es, simplemente, un método de valoración.

“Historieta” del dinero.

Ahora que sabemos más o menos qué es el dinero, voy a contar -de manera ultrasimplificada- por qué el dinero es eso y el proceso histórico que ha llevado a que lo sea.

En la antigüedad el dinero era oro (u otras cosas tangibles), al que se le atribuía un valor por sí mismo (aunque también esto es relativo, ya que las cosas tangibles también tienen el valor que les queremos dar). Simplemente se sustituyó el trueque de ovejas por cabras, por el trueque de ovejas por oro, oro por cabras. Y el oro se podía cambiar por todas las demás cosas, así que fue el primer dinero.

Posteriormente se alcanzó un grado de sofisticación mayor. En vez de llevar tu oro para cambiarlo por cosas, se lo dabas a un tipo a cambio de un papel, de tal manera que si alguno estaba interesado en ir al primer tipo a cambiar el papel por oro otra vez podía hacerlo. Estos tipos eran los banqueros. Además llevó a poder cambiar papeles por cosas, ya que si alguien quería el oro el tipo también se lo daría si llevaba el papel.

Los banqueros se daban cuenta de que en realidad casi nadie volvía a por el oro, tenían papeles para comprar y vender, así que no tardó mucho en darse el siguiente paso. Prestarlo. El problema vendría si todos los que tenían papeles iban a por su oro, porque parte estaría prestado y no habría para todos hasta que no se cobrasen las deudas. Casi nunca pasó esto, pero si esto pasaba, el banco quebraba. Si no pasaba, el banco tenía beneficios (cada vez más dinero) que venían del interés que cobraban por los préstamos. Así todos contentos, porque los depositarios del oro no tenían que pagar por depositarlo, a los bancos les interesaba que dejaran allí su dinero para prestarlo.

Al cabo de un tiempo se dieron cuenta de que el oro, en realidad, ya no hacía falta para nada. No hacía falta porque no lo querían ni los que iban a por un préstamo, que se llevaban dinero en vez de oro; ni los que dejaban allí su oro, que en realidad lo que estaban depositando era dinero y el oro estaba en otro banco. Prácticamente todo el oro lo tenían ellos, los bancos. El siguiente paso en la evolución del dinero fue vender el oro. No de golpe, ni de manera incontrolada, pero el caso es que el dinero dejó de ser oro, ya no representa ningún bien tangible. Simplemente representa la credibilidad de la entidad que lo emite. Como podemos ver, no hay gente por ahí que se dedique a imprimir dinero propio y a usarlo, porque la gente no lo querría. No tienen credibilidad. Mientras que si es un banco central el que acuña moneda o imprime billetes nuevos, todos lo aceptan y lo utilizan como el antiguo. Así también se acaba con el problema de que quebraran todos los bancos, porque si no tuvieran dinero podrían “fabricar” más para dárselo a los que vinieran a pedirlo.

El último paso que voy a relatar en esta breve “historieta” es el paso de dinero en billetes a dinero en datos. Los banqueros antiguos ya se dieron cuenta de que el dinero podía ser necesario en varios sitios a la vez, y no hacía falta darle a cada cliente el mismo oro que él había depositado. Le bastaba con que le dieran la misma cantidad de oro, aunque fuera otro distinto. Así que empezaron a apuntar en libros lo que ingresaba o sacaba cada uno. El oro estaba a buen recaudo, pero no era de todos. Eso mismo siguió pasando con los billetes, pero con los billetes ni siquiera necesitaban tenerlos guardados. Bastaba con tener un libro general donde estuviesen apuntados los datos de movimientos y saldos de dinero para cada cliente y que cuadrasen con los del banco. Con los cambios que se han ido dando en las tecnologías de la información, se fueron transformando los “libros” de los clientes en archivos del banco, primero en papel, y finalmente en datos electrónicos. Y hoy en día cualquiera puede mover el dinero de una cuenta a otra desde su casa, dando a las teclas que tenéis delante de las narices, sin necesidad de que lo haga una persona en la que el banco confíe.

Esto ha sido todo por hoy. Podría haber metido más consideraciones acerca del dinero, pero esto ya se está acercando a las 1000 palabras (que este chisme las cuenta) y me parecen demasiadas. Ya incluiré esas consideraciones en las siguientes lecciones según me vayan haciendo falta.

Un saludo y se agradecen aportaciones/correcciones/peticiones/sugerencias.