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Falacia de la ventana rota.

Publicado: 9 mayo, 2014 en Sin categoría
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Este vídeo me ha gustado bastante. Explica por qué no hay que gastar dinero en cosas inútiles, y por qué eso no es bueno para la economía. Lo explica de manera fácil y, sobretodo, rápida.

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Allá voy con la penúltima entrega de las Lecciones de Economía para Víctimas de la LOGSE.

En esta ocasión quiero explicar lo que es un balance sin liar mucho al personal. Esto es contabilidad, no economía, pero ayuda a entenderla. Un balance es un informe que da idea de cómo se encuentra el patrimonio de una empresa en el momento en que se elabora dicho balance. En el balance se contabiliza (en cuentas) el valor de las cosas o las deudas. En un balance podemos ver dos partes claramente diferenciadas, el activo y el pasivo.

Podemos decir que activo y pasivo son dos caras de la misma moneda. Cada euro que entra o sale a la empresa entra o sale al activo y al pasivo de la misma. Entra o sale en los dos sitios a la vez, porque todas las monedas tienen dos caras, no pueden tener sólo cara o sólo cruz. Por eso la cantidad total de dinero que hay en las cuentas del activo siempre es igual a la que hay en las del pasivo.

 

El activo

En el activo se contabiliza lo que se hace con el dinero, en qué forma se encuentra dentro de la empresa. Puede ser dinero metálico, o bien puede que sea un coche que se ha comprado (que tiene un valor) o puede ser unos terrenos o incluso una patente… cualquier cosa que haya en una empresa y que tenga valor está reflejada en el activo del balance. Las cosas que tienen valor en una empresa deben ser capaces de generar más valor.

El pasivo

En el pasivo se contabiliza la propiedad real del dinero que hay en la empresa. El dinero puede pertenecer a la propia empresa, puede que se lo haya prestado algún banco o puede que pertenezca a otra gente que aún no lo ha reclamado. Los propietarios de ese dinero suelen pedir una rentabilidad a cambio de dejar el dinero en la empresa, por lo que disponer de ese dinero tiene un coste (coste del capital).

 

Movimientos entre cuentas

Tanto el activo como el pasivo se suelen subdividir en varias categorías, casi siempre atendiendo a la liquidez del mismo (velocidad a la que se puede obtener otras cosas a cambio de lo que ya se posee) y a la propiedad. Yo voy a intentar hacer una clasificación fácil de entender.

En el activo podríamos encontrar activo inmovilizado (propiedades, patentes, maquinaria…), activo circulante (repuestos, materia prima, piezas a medio hacer…) y dinero metálico o electrónico (se suele considerar circulante también).

En el pasivo podríamos encontrar pasivo fijo, deudas a largo plazo (cuyo principal todavía no habrá sido devuelto antes de un año); deudas a corto plazo (que hay que liquidar en el año presente) y fondos propios (dinero que no hay que devolver porque es de la empresa, aunque se puede dar a los accionistas, que son los dueños de la empresa; se suele considerar pasivo fijo).

El flujo de dinero entre estos subgrupos es normal. Por ejemplo, si usas 10.000 euros para comprar una furgoneta quitas 10.000 de dinero metálico y añades 10.000 al activo inmovilizado. Sigue habiendo 10.000 euros en el activo que estarán respaldados por 10.000 en el pasivo. Otro ejemplo sería si una deuda que tenías de 10.000 euros con el banco tienes que devolverla justo en un año. Ese día sacas 10.000 euros de deudas a largo plazo y añades 10.000 euros en deudas a corto plazo. Sigue habiendo la misma cantidad de pasivo y estará respaldada por 10.000 euros en el activo.

Para aumentar o disminuir el pasivo o el activo se tienen que dar las dos cosas a la vez. Por ejemplo, si quieres cancelar una deuda de 10.000 euros con un proveedor, sacas 10.000 euros de dinero metálico (activo) y sacas 10.000 euros de deudas a corto plazo, con lo que tu balance se ha reducido en 10.000 euros (activo y pasivo).

 

Amortizaciones y beneficios

Los activos tienden a variar su valor. Se considera que con el tiempo pierden valor porque van envejeciendo y se desgastan. Para contabilizar esta pérdida de valor se incluye un activo que se llama “amortizaciones acumuladas”. Esta cuenta del activo representa la pérdida de valor de los activos de una empresa. Cuando un activo pierde todo el valor que costó en su momento (cuando se compró) se saca del balance y se borra su amortización acumulada. Como era propiedad de la empresa se reducen también los fondos propios en la misma cuantía (para que activo sea igual a pasivo).

Los beneficios de una empresa se añaden a sus fondos propios (están respaldados en el activo por la ganancia de valor de los activos o por la entrada nueva de activo, como dinero o deuda de la que somos acreedores), y las pérdidas se descuentan también de los fondos propios.

Por hoy es todo. En la próxima entrega finalizo con esta saga, y veremos como una empresa con beneficios puede quebrar y una empresa con pérdidas mantenerse a flote.

Caso moral práctico número dos.

Publicado: 14 marzo, 2011 en Sin categoría

Se me ha planteado la siguiente situación hoy en una conversación:

Eres el encargado de personal de una empresa y el jefe dice que toca recortar gastos o la empresa quiebra, así que hay que despedir a alguien. Tienes dos posibles candidatos (la empresa no es muy grande).

El primero es un trabajador ejemplar, con un rendimiento  alto, un chico joven que ha entrado en la empresa hace poco pero que ha aprendido rápido y que hace lo que se le pide de manera eficaz. Soltero y sin hijos. Se lleva bien con sus compañeros y no da ningún tipo de problema. Echarle a él resulta barato, ya que como lleva poco tiempo la indemnización por despido es baja.

El segundo es un trabajador que lleva 10 años en la empresa. No es un tipo especialmente brillante. Sabe lo que tiene que hacer, porque ya tiene experiencia suficiente, pero su rendimiento  es bastante mejorable. Está casado y tiene dos hijos de 8 y 9 años. Se lleva mal con un compañero y todo el mundo lo sabe.

¿A quién despides? ¿Lo que más cuenta a la hora de despedir a alguien es su capacidad y dedicación o influyen factores como personas a su cargo y situación en la que se quedarían una vez fuera de la empresa?

Se agradecen aportaciones.

Funcionarios

Publicado: 11 enero, 2011 en Sin categoría

Hace unas horas me ha llegado un email que trataba sobre los funcionarios y otros asuntos relacionados (está pegado abajo).
Ha conseguido sacar mi ser de la indiferencia en que se hallaba y he escrito estas líneas:
Mi opinión sobre los funcionarios:

Me parece un hecho demostrado que los “empleados públicos” son malos profesionales. Para esto me baso en que los que yo he conocido mientras realizaban sus funciones profesionales me han atendido/servido (ya que dicen que son servidores del ciudadano) mal en un 90-95% de las ocasiones (y estoy siendo generoso). Y ya habré tratado con unos 100 diferentes, entre médicos, profesores, administrativos, etc.
Esto contrasta con los que he conocido que trabajaran en el sector privado, con los cuales, si no quedo satisfecho, no les vuelvo a pagar un duro y contrato a otro para que me ofrezca el mismo servicio (por lo tanto ya se encargan ellos de tratarme bien).
Basándonos en que son malos profesionales podríamos aducir que por eso cobran menos que los que trabajan en el sector privado. Eso no es cierto. Solo cobran menos los “empleados públicos” de alta cualificación, los de baja cualificación cobran bastante más que un empleado privado de baja cualificación.
Que tienen el empleo garantizado, es bien sabido. Una profesora mía nos dijo en clase que si quería nos podría escupir, que no la iban a echar.
¿Habéis visto algún trabajo remunerado en el que se pueda llegar tarde todos los días, largarse antes todos los días, y hacer pausas intermedias de la duración que a cada uno le parezca? ¿Habéis visto a alguien quejarse de sus clientes en vez de quejarse de sus jefes? ¿Sabéis que los funcionarios si quieren pueden elegir un seguro privado médico en vez de pagar la Seguridad Social (estafa piramidal), mientras que al resto de trabajadores se les obliga a financiar dicha estafa independientemente de que quieran o no hacer uso de sus más que deficientes servicios? ¿Sabéis que a los funcionarios se les permite coger todas las bajas que quieran sin preguntarles siquiera si les duele mucho la cabeza?¿Conocéis alguno que haya sido despedido por incompetente (será que son todos muy competentes)? ¿Sabéis que las financieras dan créditos a los funcionarios con el único aval de su sueldo porque saben que es imposible que lo pierdan? ¿Sabéis que el 35% del salario bruto de un trabajador lo tiene que pagar la empresa que lo contrata a la SS?¿Sabéis que también se suma un 5% que lo paga el propio trabajador? ¿Sabéis que además te retienen un 10% de IRPF del mismo sueldo para pagar a otros funcionarios ( y este porcentaje suele aumentar a medida que ganas un poco más de dinero )?¿Sabéis que además las empresas pagan por encima del 30% de impuesto sobre su beneficio para pagar a otros funcionarios? ¿Conocíais que además el IVA va al mismo saco? Todo esto sumado sería más de un 60% del esfuerzo productivo nacional destinado a pagar funcionarios y “servicios públicos”. Siempre dicen que la presión fiscal está en torno al 37% del PIB, lo que no dicen es que en ese PIB incluyen el propio gasto del estado, así que en realidad sería casi el doble sobre el sector privado.
Con respecto a los argumentos que da la señora esta de que no hay que bajarles el sueldo porque así se perjudica a los de los bares donde van todos los días a tomarse los 3 almuerzos… ya me parece lamentable. El dinero hay que dárselo al que se lo gana, no al que mejor se lo gasta.
Siempre se están quejando de falta de recursos y de falta de personal, cuando lo que hay es falta de ganas de trabajar.
Mi padre siempre cuenta la siguiente historia:
En los campos de entrenamiento de la legión hay un rastrillo enorme que se pasa cada cierto tiempo por los legionarios que están arrestados en el pelotón de castigo para limpiar los casquillos y demás cosas que quedan bajo la arena. Había 100 castigados tirando del rastrillo y aquello no se movía. El sargento mandó a la mitad al calabozo y dijo a la otra mitad que tirase otra vez. Esos 50 tiraron y el rastrillo no se movía nada de nada. El sargento mandó a otros 20 al azar al calabozo. Los otros 30 tiraron y parecía que el rastrillo se empezaba a mover. El sargento mandó a otros 10 al calabozo. Los 20 que quedaron tiraron del rastrillo y lo movieron sin problema hasta el otro lado del campo.
Cuando no se puede diferenciar al que trabaja del que no trabaja, al que tira del que no tira, el resultado es que no tira ni Dios.
En resumidas cuentas, mi opinión sobre los funcionarios es que van a “trabajar” o, mejor dicho, van al trabajo, porque se aburren en casa.
Para los que seáis funcionarios o tengáis parientes que lo sean o estéis pensando en serlo, no os ofendáis, intentad pensar que puede que os haya incluido en ese 5-10% de funcionarios salvables. Aunque vuestras posibilidades de estar o acabar en el otro grupo son superiores al 90%. Y no conozco a nadie que reconozca que su trabajo es de risa y que le están regalando el sueldo, aunque así sea. Yo también tengo parientes y conocidos funcionarios, y su punto de vista no me ha hecho aumentar mi 5-10% de confianza en su casta, seguramente ellos serán igual, pero no los veo trabajar.
Un saludo y perdón por el trallazo, pero ha sido culpa de Javi que ha abierto la caja de Pandora xDD. Otro día si queréis hablamos de los sindicalistas, el único colectivo tan parasitario como éste y sin cobrar del estado.
PS. Yo también escucho a Carlos Herrera y me parece lo mejor que hay en la radio por las mañanas.

Email original:

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Interesante punto de vista, por si querés leerlo y comentar…ahí os lo dejo

Carta de una funcionaria a carlos herrera

Estimado Carlos.
Mis motivos para escucharte cada mañana no han sido otros que el placer de escuchar una información imparcial, coherente y objetiva, cualidades indispensables en el oficio de periodista pero que en pocos medios de comunicación españoles, y ahora creo que en ninguno, es fácil encontrar.
He disfrutado también muchísimo de tus grandes dotes de comunicador y, sinceramente, me he divertido bastante oyéndote.Y por eso lo siento mucho.
Siento mucho haber tenido que ver al final tu faceta más humana desde el punto de vista negativo. Ver como la imparcialidad, la coherencia y la objetividad han ido abandonando tus opiniones a medida que el tema de la crisis económica avanza. He soportado día tras día ver que, primero, lanzabas indirectas para que se “metiera mano” (lo siento, no se me ocurre ahora mismo una forma más correcta de decirlo) de una vez a los empleados públicos. Y, después, desde hace unos días, comprobar la satisfacción que te causa el hecho de que por fin el Gobierno haya adoptado esta medida que, entre otras, recorta el gasto público.
Querría hacer un inciso aquí. Parece que hay muchas personas que sólo pensáis en el gasto que ocasionamos a vuestros (nuestros también, no lo olvides), bolsillos. Olvidáis y os reís de la “PRODUCCIÓN” pública que es la que justifica este gasto. Es que ni pensáis en ella. No estoy hablando de altos cargos puestos a dedo que estropean más que arreglan y que no se irán, no lo dudes, sino de los “curritos” que como en cualquier empresa trabajamos nuestras treinta y siete horas y media semanales, en muchas ocasiones en condiciones más que complicadas porque no contamos con los medios suficientes para poder estar a la altura de lo que se nos responsabiliza. Atendiendo a público cabreado e impaciente, cuidando y formando a vuestros hijos, responsabilizándonos de la salud de pacientes a los que tenemos que ver en tiempo record, manteniendo y limpiando los espacios en los que vivís, protegiendo vuestra seguridad…. En fin….

Igual tú no has necesitado de estos servicios porque puedes pagar medios privados: gestores, colegios, clínicas, médicos, seguridad, etc…., pero te aseguro que gran parte de la población, entre la que me encuentro, los necesitamos porque nuestro sueldo, los privilegiados que lo tenemos, no da para más. De los que no lo tienen, ni te hablo.
En fin, te he escuchado defender esta medida y….bueno, es tu opinión como la de muchas personas. Injusta, indicadora de un desconocimiento total de la labor que realizamos (¿cómo la vas a conocer si, como te decía, poco tendrás que usarla?) y, por lo que a mí respecta, triste. Es de MI TRABAJO, del que hablas. El que crees que hay que remunerar menos. El que infravaloras en definitiva.
Pero en fin, he seguido escuchándote a pesar de todo porque no hacías más que manifestar eso, una opinión. Pero hoy voy a dejar de hacerlo. Hoy he comprobado que te has vuelto parcial, incoherente y subjetivo. Y ya no me parece interesante oírte.
Ahora que el Gobierno ha dejado de mirarme y te mira a ti, que entiendo te cuentas entre las afortunadas personas que ganan más de 80.000 euros al año, te sientes indignado. Ves los “peros” de dejar a los ciudadanos con menos dinero que gastar y te parece que esa medida es injusta y poco útil, peor aún, que puede ser devastadora para los mercados.
Ya. ¿Para qué mercados? ¿Para las grandes firmas como Loewe? ¿Para la casa Mercedes? ¿Para el hotel Alfonso XIII? ¿Para restaurantes como Zalacaín o La Broche? Te aseguro que los que ganáis más de ochenta mil euros al año (declarados) no vaís, por la subida de un punto o dos más en el IRPF a dejar de gastar en ellos. Ni lo van a notar, te lo aseguro. Ese mercado no se va a ver resentido. Y si no podéis vosotros, cosa que dudo, ya seguirán acudiendo a él los que no declaran las fortunas que más ganan. Siempre ha sido así. A estas grandes empresas, nunca les fallan sus clientes.
Las tiendecitas de barrio, el bar que hay debajo de casa, los restaurantes normalitos, los hoteles de dos y tres estrellas, las gamas bajas de vehículos…. ese mercado que es el al que podemos acceder la mayoría de los españoles y del que viven otros tantos, como no es frecuentado por las personas que ganan más de 80.000 euros al año, igual sí que se ve afectado.

Tiendo a pensar, por la parte que me toca, que el recorte de sueldo de los empleados públicos, que sin ningún pudor ni conocimiento defiendes, sí que le va a hacer daño. Sí que le va a hacer daño la congelación de las pensiones. Llegamos a fin de mes justitos, así es que el dinero que nos quiten ahora, lo tendremos que quitar de nuestro consumo en estos establecimientos/empresas. A este recorte, por cierto, tenemos que añadir la subida del IVA y de la energía eléctrica, de las que tampoco nos libramos.
Así es que los mil/mil quinientos euros que ganamos la mayoría de nosotros, una vez que nos apliquen el recorte salarial, como podrás comprender a poco que sumes, se nos irá en pagar la hipoteca/alquiler, la comida, el agua, la luz…. y poco más nos quedará para el consumo.
Carlos, todos podemos traernos al trabajo el desayuno de casa, no hay mucho problema. También podemos aguantar con los zapatos y la ropa del año pasado, tomarnos en casa la cervecita con nuestros amigos, comer con ellos también en casa en lugar de ir a un restaurante de vez en cuando y “aguantar” el coche un poco más.
El problema será para el dueño del bar que vivía de servir desayunos a esa “panda de vagos” que somos los empleados públicos.
Para el dueño de un pequeño comercio de ropa o calzado, del restaurante sencillito, del hotel familiar, del supermercado de barrio, del concesionario que vende coches de ocasión…. Y para sus empleados. Este sector de mercado lo tendrá realmente bastante más difícil para sobrevivir que el de Loewe, Zalacaín, el hotel Alfonso XIII o la Mercedes. Y, como te comentaba, a éste mercado es al que accedemos la mayoría de los españoles.
Sin ninguna duda al menos, los funcionarios, como nos llamas a todos, y los pensionistas. Mira, te voy a mostrar lo que entiendo yo por solidaridad, por responsabilidad, por coherencia y por justicia. Yo no tengo ningún problema en apretarme el cinturón (si es que esto, como dudo, puede solucionar algo), para que con este dinero se puedan pagar subsidios de desempleo, gastos sociales y disminuir el déficit del Estado.
Para que podamos salir de esta situación caótica en la que la coyentura mundial y la vergonzosa ineptitud de nuestra clase política (de todos los signos) nos han metido. Creo que es absolutamente necesario, justo y razonable. Pero hay dos aspectos que me harían sentirme más conforme y más tranquila.
Uno de ellos sería que de este esfuerzo que se nos exige a los pensionistas y empleados públicos no se escape nadie en este país. Que contribuyamos TODOS y TODOS arrimemos el hombro. Ricos y menos ricos. Empleados públicos y PRIVADOS. Todos los trabajadores y los dueños de grandes fortunas. No os pongáis a temblar los que ganáis más, que vosotros lo váis a notar relativamente poco.
El segundo aspecto que me haría no plantearme siquiera sentirme molesta con este recorte es que una vez que esta situación pase, que pasará como todas las crisis, se nos devolviera a TODOS también el poder adquisitivo que teníamos antes de padecerla. Que no sólo lo privado se beneficie de las épocas de bonanza mientras que a nosotros se nos mantiene, incluso yendo el pais bien, en la misma situación económica que en los momentos de “urgencia social”. Que cuando pasen esos momentos, se nos restituya a la situación que teníamos antes de la crisis como a todo hijo de vecino. No pretendería más.
Con estas dos condiciones, entrego gustosamente mi dinero para contribuir a que nuestro país no se desmorone del todo. Para ayudar al que ahora mismo tiene la desgracia de estar en paro y a sus familias. Lo entrego con los ojos cerrados. Por solidaridad, por responsabilidad y porque lo considero justo.Pero tú y yo sabemos que no va a ser así. Que nunca ha sucedido así.
Carlos, todo lo que de justo tiene que yo tenga que contribuir al arreglo de esto, lo tiene de injusto el hecho de que no seamos todos los que lo hagamos. Que tenga que seguir contribuyendo a esto aún cuando “esto”, haya pasado. ¿Me puedes dar una sóla razón para que no se toque a grandes sueldos que no han sido recortados; a las grandes fortunas? ¿Me la puedes dar para que las subidas salariales que se nos aplican después de las “crisis” se hagan en un porcentaje muy inferior al de la subida del IPC del año que toque y sobre sueldos congelados (ahora, reducidos) durante sabe Dios cuántos años esta vez?.
Esto no es demagogia. Es la realidad pura y dura. Creo que objetiva, imparcial y coherente. Como eras tú antes de ver peligrar un poco de lo mucho que tienes. Si quieres, te puedo dar un consejo acerca de cómo pasar el mal rato de ver horrorizado que ahora te puede tocar a ti: Sencillamente, aprieta los dientes y aguanta. Es la medicina que tomamos nosotros, los “funcionarios”,como nos llamas. Y ahí vamos, tirando “palante”. Trabajando exactamente igual, con la misma responsabilidad, que cuando ganábamos más.
Asumiendo por añadidura el trabajo de los compañeros a los que no se sustituirá por la crisis. Otro inciso: no querría pensar que ahora te estás cuestionando la calidad del trabajo de PROFESIONALES de la medicina, de la enseñanza, de la gestión, de la investigación, de la seguridad….. no querría pensar que la ancestral imagen del “funcionario” de manguito vago, poco formado e inútil, aún está en tu mente. No puedes ser tan….limitado. Y, a todo esto, no todos somos funcionarios, te rogaría que nos denominaras bien si quieresgeneralizar. Te informo de que la designación exacta es: Empleado Público.
Algunos de nosotros tampoco tenemos la estabilidad en el empleo que tanto se envidia y que, al parecer justifica todo lo que se nos diga o haga. Hay muchos contratados laborales a los que también se les aplica, por cierto, la bajada de retribuciones y que también pueden ser despedidos cualquier día.
Y aquí acabo. Sé que esta carta no la vas a leer en tu programa, por su extensión y por su contenido. No importa, sólo quiero que la leas tú (de darle difusión, ya me encargaré yo misma) y que pienses un poquito, si te dignas, en lo que te cuenta esta humilde ex-“fósfora” tuya. Y que, si es posible, dejes de amargarles las mañanas a los TRABAJADORES públicos, aunque me temo que probablemente esta carta tenga el efecto contrario si tienes la soberbia que, no sé por qué, ahora te presupongo. Será por lo que me has cabreado y ojalá me equivoque.
Un saludo y que Dios nos pille confesados.

A TODOS, Carlos.

Concha

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Romance aulariesco

Publicado: 2 febrero, 2008 en Sin categoría

Estas son las cosas que nos dedicamos a hacer algunos aspirantes a ingenieros cuando nuestro cerebro demanda vías alternativas para liberar pensamiento en un lenguaje distinto de la habitual (las matemáticas).
Adjunto transcripción debajo para los que no entiendan mis garabatos (la calidad no permite leerlo, pero sí apreciar las ilustraciones…).
Al entrar en el aulario
se cae el alma a los pies,
empieza a costar moverlos
y despegarlos del gres.
Cuando llegas a la sala
rezas por encontrar sitio.
Si tienes suerte y lo encuentras
puede empezar el suplicio.
Según van pasando las horas
va empeorando el olor.
Cuando llevas unas cuantas
no soprtas el calor.
Si da el sol en las ventanas
se acrecienta el malestar,
se agota pronto el oxígeno,
te empiezas a marear.
En este estado me hallo
escribiendo, cual juglar,
los versos que mi cerebro
encadena sin parar
con el mínimo O2
que me deján respirar.
Si no salgo de aquí pronto
mi cabeza va a estallar.
 
                                     Lightbringer.