La historia interminable.

Publicado: 23 enero, 2008 en Reflexiones

Llegan las elecciones, pero no, no voy a hablar de elecciones. Ha llegado el AVE a Valladolid, pero ese tampoco es el tema que me ocupa. Han escrito un himno nuevo y luego lo han retirado y yo ni siquiera he escrito al respecto, pero ya es tarde. Nos obligan a pagar el canon inmoral, pero no me importa, va para buena gente. Se desploma la bolsa, pero el Presi dice que no problem así que tampoco hay que darle más vueltas.
Escribo para decir que estoy de exámenes. Y que me jode.
Un día normal de esta vida de examinante (en una carrera de verdad, como es Ingeniería industrial, no en las carreras menores esas que decís que estudiáis -y que no se me ofenda nadie, que vuestro título también lo reconoce el estado y ya me parece bastante-)es de la siguiente manera:
Pongo el despertador por la noche a las 7.40, porque hasta las 7.45 no sale del baño mi padre y la intención es levantarme lo más pronto posible para aprovechar bien el día. Me despierto a las 7.40 con Federico Jiménez Losantos. Me vuelvo a dormir. Me despierto media hora más tarde (como poco) con el runrun de Federico, pero sin acordarme de ni una palabra de lo que ha dicho hasta el momento, aunque poco a poco me voy poniendo al día. Cuando logro sobreponerme a la pereza y Fede empieza a aburrirme, salgo del sobre calentito de mi cama y me adentro en una atmósfera que está a unos 15ºC tirando por lo alto. Me ducho, me afeito si se tercia y me lavo los piños, a ser posible después de desayunar, aunque frecuentemente antes (sé que no tiene lógica, pero ya que estoy en el baño para qué esperar). Tras el sandwichito de jamón, queso y aceite de oliva, cojo las llaves, la cartera, la mochila, el abrigo y me voy al coche (esto suele ser en torno a las 9). Tras conducir 20 minutillos llego a la escuela o al aulario. La mañana da de sí hasta la 1.30 si me quedo más no estoy aprovechando y ha tenido que haber un descando intermedio de entre 30-60 minutos (vamos a ser sinceros). Pongamos que se han estudiado 3 horitas. Se apaña un sitio en el aulario y se dejan allí las cosas hasta después de comer, porque luego no hay sitio. Se vuelve a casa (otros 20-30 minutos-hora punta-), se está un ratito perdiendo el tiempo en el ordenador y se come. Se toma el café y otro ratitio al ordenador hasta las 4-4.30 (cuánto más se acercan los exámenes más pronto se sale). Se coge otra vez el coche y se vuelve al aulario. En el aulario se pierde el tiempo al principio entre la modorra, las pocas ganas… pero en general antes de las 6 has estudiado como poco otra hora. A las 6 se toca zafarrancho, y entran a limpiar. Ahí se hace un descansito de otros 30-60 minutos. A volver a estudiar tras haber pasado por las máquinas aulariescas (si el descanso duró 30 minutos) o por el kiosco (si duró 45) o por el bar (si duró una hora). Son las 7 se acaba el día y hay que echar el resto. Se pisa el acelerador y se puede llegar a forzar mucho la máquina, pero cómo máximo hasta las 9.30 habiendo hecho otro descansillo de 15 minutos. Después a casa (otros 20 minutos) a cenar y a escribir estas bobadas o hacer cosas igual de útiles. El balance sale de unas 6 horas diarias (tirando por lo bajo), habiendo hecho descansos generosos y sin forzar las horas de llegada y salida porque queda todavía una semana hasta el primero y dos y media más hasta el último. En plenos exámenes se rinden unas 8-9 horitas tranquilamente. A esto le añadimos que el último día que salí de fiesta por la noche fue en nochevieja, porque los sábados se aplica un horario mucho más estricto, obligado por el control de sitios y tarjetas y hay que quedarse a comer allí, y vuelves en 45 minutos o pierdes el sitio. Los domingos el horario es el mismo, pero se le quita la mañana que es para descansar (es el día del Señor).
Hoy, como todos los días, pretendía irme pronto a dormir, para ver si mañana no me quedo dormido la primera media hora escuchando a Losantos, pero ya vemos la hora que es y parece harto difícil. Ahora a lavarse los piños y a dormir, no sin antes leer algunas páginas en papel encuadernado, para conciliar bien el sueño.
A ver si apruebo un carro (por variar) y me voy a Australia.
Sed felices, comed patatas fritas y no os olvidéis de la penicilina, que salva muchas vidas.
Buenas noches.

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comentarios
  1. margarida dice:

    hmm. nice to know your routine… but about patatas fritas, you really have to try vinegar chips. they are AMAZING! lays has ones.. nhmm, really try and you\’ll like them. I\’m much more happy since I know them 😀 (ok… actually I\’m right now receiving a big note for saying this xD) by the way, what is "piños"?, and who is Federico? a cat?
    nothing more to say so… see you and have fun with exams! exams are good, they exercise your brain and make you clever and intelligent. there\’s nothing bad about them, even if you don\’t have time to wash your piños, to shave, to eat or sleep,it\’s all for your own good… for you to achieve knowledge! all in the name of knowlegde (or good job :P)
    ok… see you! the world is small and globalization helps *****

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