Capítulo III

Publicado: 10 septiembre, 2005 en Novela

Truman y Martha (nuestro hombre y su mujer) bajaron por las escaleras de caracol y llegaron a otra puerta roja como la de arriba. Esta vez el candado estaba puesto por dentro y no se podía abrir la puerta, pero había un timbre a uno de los lados. Llamaron al timbre una sola vez y esperaron un par de minutos. Antes de que nadie acudiera a abrir llegó Javier (el hombre que salió de entre las sombras).

—¿Cuanto tardan en abrir, no?

—¿Seguro que todo anda bien?—preguntó Martha.

—Seguro—intentó tranquilizarlos Truman—. Si el encargado estaba en uno de los pisos inferiores tardará un rato en subir.

Pasaron otros cinco minutos antes de que una mano agarrara el candado por el otro lado y lo abriera. La puerta se abrió y los tres pudieron ver a un tipo joven con gafas de pasta rectangulares enfundado en un mono azul de trabajo. Llevaba el pelo corto y empuñaba un manojo de llaves.

—Perdonadme, pero esque estaba haciéndome la cena.

Les invitó a pasar a la habitación adyacente, y se sentaron en uno de los bancos de madera que había frente a una mesa.

—¿Hace cuánto tiempo ha empezado?—inquirió el hombre del mono.

—Unas cuatro horas.

—Entonces los demás no tardarán mucho en llegar.

—No creo. ¿Ha sucedido algo durante mi ausencia?

—Nada digno de mención. Todo va según lo previsto.

—Bien.

Los dos hombres recién llegados se levantaron del banco y se acercaron a un perchero cercano. En él solo había colgadas dos capas y dos chisteras con las que se vistieron. Después se acercaron al tipo de azul y Javier le hizo un gesto con la mano como para pedirle la hora. EL hombre sacó del uno de los bolsillos de su mono un par de relojes de bolsillo y les entregó uno a cada uno. Ellos les dieron cuerda y les pusieron en hora sincronizándolos con el reloj que Truman llevaba en la muñeca. Fueron a una esquina de la habitación y sacaron dos bastones que había dentro de un paragüero. Volvieron junto a Martha y al tipo de azul y se sentaron a esperar.

comentarios
  1. Sergio dice:

    The Time is now

  2. Maribel dice:

    Lo estúpìdo , menos.

  3. Maribel dice:

    A ver , chavalín :No ofende quien quiere , sino quien puede.Notas el matiz?Cuando tengas treitaiseis años , berás que no eres tan "viejo" como piensas que somos los de estas edades.Un abrazo , d wen rollo.

  4. Maribel dice:

    Verás , por berás…..(nobody is perfect)

  5. Progre dice:

    Joer me está enganchando la historia esta………..dale bríos o la espera me matará, jejejeje.

  6. Maribel dice:

    Uh! que miedo.Se me cae la dentadura del susto….

  7. Mario dice:

    Para Proggre:1º m alegro que no hayas tenido mayores incidentes con los tornados2º sin duda enriquecen estos debates. Yo desgraciadamente no m molesto muxo en informarme (aora al menos veo telediarios en cuanto empieze el curso se akabó yo m vuelvo a convertir en 1friki de la medicina.) ESte año tengo Microbiologia, Anatomia patologica, Rayos, Farma y Patologia General entre otras. Año perfecto………….para darse un tiro. Tengo ganas d entrar en quirofano (ewspero poderr ser Cirujano en un futuro no muy lejano, y si no lo consigo me doctorare en Anatomia )Nada +. GRacias y 1 saludo

  8. Progre dice:

    Lo que daría yo por dar anatomía ahora, jejejeje.De hecho lo estoy haciendo pero a un nivel muy diferente, jejeje.Lo necesito para mis clases de dibujo.Y digo yo…….para qué coño me sirve a mi saber dónde está el coracobraquial?.Si los "sobacos" a penas se dibujan, jajajaja.Saludos.

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